TLC Ecuador – Canadá: La preparación empresarial debe comenzar antes de su entrada en vigor

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Andrea López J.

El 24 de julio de 2026, Ecuador y Canadá suscribieron su Tratado de Libre Comercio, culminando un proceso de negociación iniciado con el propósito de fortalecer el intercambio bilateral y establecer un marco más predecible para el comercio y la inversión.

El acuerdo, considerado de “nueva generación”, está compuesto por 29 capítulos que abarcan diversas disciplinas. Su alcance no se limita al comercio de bienes y la reducción de aranceles, sino que también incluye disposiciones sobre servicios, inversión, contratación pública, comercio digital, movilidad temporal de personas de negocios, asuntos laborales, medio ambiente, transparencia, conducta empresarial responsable, igualdad de género y participación de pequeñas y medianas empresas.

Esta estructura refleja una concepción moderna del comercio internacional, en la que la apertura de mercados se vincula con la sostenibilidad, la inclusión, la transparencia y el fortalecimiento de los estándares empresariales. Este enfoque, presente en la política comercial canadiense y recogido por ambos países en el Tratado, exigirá que las empresas analicen no solo las oportunidades económicas, sino también las condiciones regulatorias y de cumplimiento asociadas.

La firma constituye un avance decisivo, pero no significa que los beneficios del Tratado se encuentren disponibles de manera inmediata. Para su entrada en vigor, ambos países deberán completar sus respectivos procedimientos internos y comunicar formalmente su conclusión. De acuerdo con el artículo 29.3, el TLC entrará en vigor el primer día del segundo mes siguiente a la última de esas notificaciones.

Este período representa la principal oportunidad para que las empresas revisen anticipadamente sus operaciones y determinen cómo podrían aprovechar el nuevo marco comercial desde su primer día de vigencia.

La experiencia demuestra que los beneficios de un acuerdo comercial no se producen automáticamente. Por tanto, ¿qué debe hacer una empresa para utilizar el TLC de manera efectiva?

  1. Identificar la oportunidad concreta

Definir qué operaciones quiere ejecutar la compañía: exportar un producto a Canadá, importar maquinaria, materias primas o tecnología, prestar servicios desde Ecuador, atraer inversión canadiense, desarrollar alianzas, distribución o representación comercial, participar en procesos de contratación pública o establecer presencia comercial en Canadá.

Cada objetivo exige una revisión diferente. El TLC debe analizarse desde el modelo de negocio específico de cada empresa, no como un documento aplicable de la misma manera a todos los sectores.

  1. Determinar si existe realmente un beneficio arancelario

La eliminación o reducción de aranceles es uno de los elementos más visibles del Tratado, pero no todos los productos recibirán el mismo tratamiento ni necesariamente desde la fecha de entrada en vigor.

El Anexo 2-B establece distintas categorías de desgravación. Algunos bienes quedarán libres de arancel desde la entrada en vigor; otros estarán sujetos a reducciones progresivas de cuatro, seis, ocho, diez, doce o quince años; determinados productos permanecen exceptuados y otros operarán mediante cuotas arancelarias.

Por tanto, se recomienda que cada empresa identifique: subpartida arancelaria del producto, arancel aplicable, categoría de desgravación prevista, ahorro estimado y costos necesarios para cumplir las demás condiciones del Tratado. 

  1. Verificar el origen

Que un producto sea elaborado o exportado desde Ecuador no significa necesariamente que sea originario de Ecuador para efectos del TLC.  La empresa deberá contrastar su proceso productivo con la regla de origen específica aplicable al producto. Esto puede requerir revisar: procedencia de materias primas e insumos, clasificación arancelaria de los componentes, transformaciones realizadas, información de proveedores, registros de producción, facturas y documentos de transporte. 

  1. Convertir la trazabilidad en un sistema de cumplimiento

El Tratado permite a las autoridades verificar posteriormente si un producto cumplía las condiciones para recibir trato preferencial. En consecuencia, la empresa debe estar en capacidad de reconstruir documentalmente la operación y demostrar el origen declarado.  La preparación puede exigir: identificar los documentos que respaldan el origen, establecer responsabilidades, solicitar información a proveedores, incorporar obligaciones en los contratos, organizar expedientes por producto y operación y crear procedimientos internos.

  1. Revisar las condiciones regulatorias de acceso al mercado

La reducción de un arancel no elimina automáticamente los requisitos sanitarios, fitosanitarios, técnicos, de etiquetado o certificaciones aplicables al producto.  Por tanto, el diagnóstico previo debe diferenciar entre acceso arancelario y acceso regulatorio.  Dependiendo del sector, será necesario revisar registros, autorizaciones, etiquetado bilingüe, estándares técnicos y otras obligaciones.

  1. Revisar contratos y responsabilidades dentro de la cadena comercial

El aprovechamiento del TLC también puede requerir ajustes en los contratos que regulan las relaciones con proveedores, productores, compradores, importadores, distribuidores y operadores logísticos. Es importante que las partes definan con claridad quién será responsable de proporcionar y conservar la documentación, acreditar el origen de las mercancías, cumplir los requisitos regulatorios y asumir las consecuencias económicas de una eventual negativa del trato preferencial.

La revisión contractual permitirá distribuir adecuadamente los riesgos de la operación, evitar vacíos de responsabilidad y asegurar que los compromisos comerciales sean coherentes con las exigencias del Tratado.

  1. Analizar las oportunidades más allá del comercio de bienes

El TLC no se limita a la reducción de aranceles.  Sus disposiciones también abarcan comercio transfronterizo de servicios, inversión, contratación pública, comercio digital y entrada temporal de personas de negocios, entre otras materias, por lo que las empresas deben analizar si el Tratado puede facilitar la prestación de servicios, el establecimiento de alianzas, la participación en procesos de contratación pública, la ejecución de inversiones o el desplazamiento temporal de ejecutivos, especialistas o profesionales.  Sin embargo, estas oportunidades deberán revisarse conjuntamente con las reservas y condiciones regulatorias aplicables a cada sector.

  1. Evaluar las exigencias de cumplimiento y sostenibilidad

El Tratado incorpora compromisos relacionados con transparencia, anticorrupción, conducta empresarial responsable, asuntos laborales, medio ambiente, igualdad de género y participación de pequeñas y medianas empresas. Estas materias pueden incidir en las condiciones exigidas por inversionistas, compradores, socios comerciales y empresas canadienses dentro de sus cadenas de suministro.

Por tanto, la preparación empresarial también debería incluir una revisión de las políticas internas de cumplimiento, debida diligencia, prácticas laborales, gestión ambiental, trazabilidad y relación con proveedores. En determinados sectores, la capacidad de acreditar estándares adecuados de conducta empresarial puede ser tan importante como el precio o la calidad del producto o servicio ofrecido.

  1. Diseñar una hoja de ruta empresarial

El análisis del TLC debe traducirse en acciones concretas.  Cada empresa debería identificar las oportunidades aplicables a su actividad, las brechas que debe corregir, la documentación que necesita, los contratos que debe revisar y los procedimientos internos que tendrá que implementar antes de utilizar los beneficios del Tratado.

Esta hoja de ruta debería establecer prioridades, responsables y plazos, considerando tanto el beneficio económico esperado como los costos y riesgos asociados al cumplimiento. De esta manera, la empresa podrá llegar a la entrada en vigor del TLC con una estrategia definida y con capacidad para aprovechar las oportunidades desde el inicio.

El TLC Ecuador–Canadá no garantiza por sí solo que una empresa pueda exportar más, reducir sus costos o ingresar al mercado canadiense. El Tratado establece un marco de oportunidades cuyo aprovechamiento dependerá de la capacidad de cada operador para cumplir las condiciones jurídicas, técnicas y comerciales aplicables.

¿Está su empresa preparada para aprovechar el TLC Ecuador–Canadá?

En PL ABOGADOS brindamos asesoría jurídica y estratégica a empresas, gremios y organizaciones interesadas en identificar y aprovechar las oportunidades derivadas del Tratado.

Nuestra experiencia incluye el análisis de comercio de bienes y servicios, reglas de origen, acceso regulatorio, contratación internacional, cumplimiento y medidas aplicables a sectores específicos, así como la participación directa en procesos de asistencia técnica relacionados con la implementación del TLC Ecuador–Canadá.

Acompañamos a nuestros clientes en la elaboración de diagnósticos y hojas de ruta empresariales que les permitan prepararse anticipadamente, reducir riesgos y tomar decisiones comerciales con mayor seguridad.

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Julio 2026

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